Sobre el proyecto
Bernarda está por atravesar su fiesta de quince. Junto con su madre, transitan todos los pasos previos al festejo: el vestido, como una expresión hiper femenina que Bernarda quiere evitar; los tacones, que son impuestos por la formalidad del evento; y el maquillaje, que no es una opción a descartar. Todos estos elementos implican una disconformidad que Bernarda no logra exteriorizar.