
Los colmenares de polinización pretenden conseguir mejorar la productividad de la cubierta vegetal de los ecosistemas con deficiencias en polinización entomófila. Esta mejora repercuta en la producción de frutos y semillas de las plantas, las cuales contribuirán a la renovación de la cubierta vegetal. Lo que supone una mejora de la alimentación de pequeños mamíferos y aves que a su vez son presas de otras especies, algunas de las cuales están protegidas. Una de sus características principales que los diferencia de los colmenares trashumantes es que se mantienen todo el año en la misma ubicación, al objeto de polinizar todas las variedades de plantas sea cual fuera su época de floración.
Estos colmenares están situados donde no hay colmenas ni fijas ni trashumantes en las cercanías, tampoco enjambres silvestres pues desde la llegada de la Varroa en la década de 1980 han ido paulatinamente desapareciendo. Suelen estar en alta montaña, preferentemente en zonas que han sufrido incendios forestales recientemente y son de difícil acceso.
Nuestros colmenares no buscan rentabilidad económica por los productos que puedan producir las abejas y permanece en el mismo lugar todo el año a diferencia de los colmenares trashumantes que al retirar las colmenas dejan sin polinizar numerosas especies botánicas que florecen fuera de temporada, en otoño, incluso en invierno.
La Fundación Amigos de las Abejas busca nuevas formas de financiar sus proyectos. En la actualidad necesitamos defensores de los colmenares de polinización que quieran participar en la lucha por la supervivencia de las abejas. Con la ayuda de estos defensores queremos cubrir el mantenimiento de los colmenares de polinización instalados por la Fundación Amigos de las Abejas en zonas que no son apícolamente productivas sobre todo en zonas de alta montaña o parajes que han sufrido un incendio forestal y reponer las bajas que anualmente se producen.
Cada colmenar consta de 20 colmenas y admite 20 defensores. Algunos colmenares no producen nada de miel, otros sí. El clima es determinante: hay años buenos y malos.
Colmenares de polinización instalados
Nº 1 Tejera Negra

El Parque Natural Hayedo de Tejera Negra, en el término municipal de Cantalojas, acoge uno de ellos (con veinte colmenas tipo Layens). La Asociación Ecologista Dalma participó en el proyecto desde el principio, pues suponía un complemento perfecto para sus programas de repoblación de bosque autóctono en la zona. El lugar escogido para su ubicación se caracteriza por su climatología extrema de frío, lluvia y viento (a unos 1.500 metros de altitud) y porque no se habían documentado colmenas de forma permanente en un radio de acción amplio.
Nº2 Alto Tajo

El Parque Natural del Alto Tajo, en la localidad de Selas, alberga el segundo colmenar. Se trata de un espacio que, poco a poco, se recupera del incendio de 2005: más de diez mil hectáreas de masa forestal ardieron y once operarios de los equipos de extinción murieron. Allí nuestras abejas trabajan incansablemente para recobrar el ecosistema que se perdió en este paisaje de gran belleza.
Colmenar de polinización instalado en 2012
Nº3 Sierra Norte de Guadalajara

El lugar escogido ha sido un área de la Sierra Norte de Guadalajara muy despoblada. Cuatro pueblos deshabitados la conforman: Jocar, Fraguas, Santotis y Robredarcas. El colmenar está en el monte de Jocar a unos 1.100 metros de altitud. El incendio forestal ocurrido recientemente rebaso el colmenar a escasa distancia (el viento norte fue su salvador).
Colmenar de polinización y «cero tratamientos» instalado en 2013
Nº4 Cantalojas

El lugar escogido a sido una zona especial de protección entre Majaelrayo y Cantalojas muy alejada de cualquier otro colmenar fijo o trashumante a más de 1.500 metros de altura. Este colmenar esta siendo utilizado por el Departamento de Sanidad Animal de la Universidad Complutense de Madrid para investigaciones sobre la varroa y otras enfermedades.