Bajo control absoluto de Washington y con base moment�nea de operaciones en Madrid. La m�xima discreci�n marc� ayer el comienzo de la "iniciativa" del experimento Venezuela, como la define el Departamento de Estado de Estados Unidos, en la que una delegaci�n chavista y otra opositora tienen el mandato de llegar a diciembre con un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), capaz de trazar una ruta para reabrir las urnas a finales del a�o que viene.
En un comunicado hecho p�blico a medianoche, sali� a la luz p�blica la primera conversaci�n telef�nica entre los dos jefes de delegaci�n, Jorge Rodr�guez y Dinorah Figuera, y la agenda de lo que ser� el primer encuentro, centrada en el doble terremoto y en el "fortalecimiento de la democracia".
En las horas previas, Washington hab�a dado sus �ltimos brochazos para que la comisi�n negociadora opositora se trasladara desde Madrid, donde permanece reunida para preparar las mesas t�cnicas de las cinco comisiones que se har�n p�blicas en las pr�ximas horas, hasta Caracas, algo que no se producir� hasta la semana que entra.
Las reuniones telem�ticas de las �ltimas horas han servido para atornillar el proceso teledirigido y no para suspenderlo, tal y como confirmaron fuentes pol�ticas a EL MUNDO. Mientras tanto, venezolanos de dentro y de fuera del pa�s se manten�an a la expectativa, en espera del banderazo de salida inicial. "�Pendiente!", es la expresi�n favorita de los criollos para tesituras parecidas.
La comisi�n opositora permanecer� en la capital venezolana un m�ximo de dos semanas para los primeros encuentros con la delegaci�n encabezada por el hermano mayor de Delcy y jefe de la AN chavista. Un proceso que nace con la expectativa estadounidense de que produzca muchos resultados y poco ruido, en las ant�podas pol�ticas de lo venezolano, donde ya el ruido es enorme: tanto en el seno de la oposici�n por la exclusi�n de la Premio Nobel Mar�a Corina Machado como en grup�sculos de chavistas originarios, escandalizados por lo que acreditan es la p�rdida de la soberan�a nacional, mientras los hermanos Delcy y Jorge Rodr�guez se empe�an en crear una especie de nueva revoluci�n denominada Venezuela Renace.
Los temas que las dos comisiones tuteladas abordar�n conforman el espinazo que dar�a paso a la tercera etapa del plan estadounidense, transici�n y elecciones libres y democr�ticas. O como expresan en el interior de la comisi�n opositora: "Las condiciones para una transici�n democr�tica s�lida y sostenible en beneficio de todos los venezolanos".
Los cinco rectores del CNE no llegar�n solos: les acompa�ar�an una actualizaci�n del censo electoral (nueve millones de venezolanos huyeron del chavismo para conformar la mayor di�spora de este siglo), la auditor�a del pol�mico sistema electr�nico y un cronograma electoral.
La pieza del puzle electoral se completar�a con la composici�n de la nueva Sala Electoral del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), trascendental para los comicios. Tanto para esta sala como para el resto, sobre todo la Constitucional, los hermanos Rodr�guez ten�an todo listo para imponer a sus jueces en sustituci�n de los que Cilia Flores, la mujer del dictador Nicol�s Maduro, manten�a bajo su control absoluto. La legalizaci�n y la devoluci�n de sus tarjetas a partidos opositores condenados por este tribunal y el levantamiento de inhabilitaciones pol�ticas, como la que sufre la propia Machado, son algunas de las tareas por concretar.
Otra de las comisiones se encargar� de devolver al pa�s la libertad de expresi�n, de reabrir las radios y peri�dicos y de cambiar las televisiones.
Los presos pol�ticos, alrededor de 400 todav�a pese a los siete meses de excarcelaciones y amnist�as, son otra de las grandes tareas por acometer, y sin duda una de las grandes falencias del proceso puesto en marcha.
En definitiva, se trata de un mecanismo de trabajo tutelado por Estados Unidos para que no pase lo mismo que ha ocurrido en 27 a�os de revoluci�n: que el chavismo incumpla todos los acuerdos alcanzados con mediaci�n internacional, ya fuera del propio Gobierno estadounidense, Noruega, Qatar, el Vaticano o los pa�ses vecinos. De hecho, la misma fecha del 1 de agosto fue impuesta por Washington ante el evidente intento del chavismo 3.0 de aprovechar el doble terremoto de San Juan para ganar tiempo una vez m�s, una de sus grandes especialidades hist�ricas.
Una tragedia que pese al poderoso apoyo otorgado por EEUU, con m�s de 2.000 hombres sobre el terreno, ha dejado claro a la parte m�s pol�tica de la Administraci�n de Donald Trump la incapacidad de la revoluci�n tras los d�as iniciales de caos e incapacidad total.
Fue el propio secretario de Estado, Marco Rubio, quien decidi� apretar el acelerador de un plan en el que ya ten�a trabajando a uno de sus hombres, Michael Kozak, subsecretario de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental. Este diplom�tico fue el encargado de contactar con Dinorah Figuera, presidenta de la extinta Asamblea Nacional (AN) 2015, de la cual queda una comisi�n delegada compuesta por 18 ex diputados opositores.
"No empieza una negociaci�n convencional, esta vez es diferente. EEUU gobierna Venezuela y tiene el poder y la determinaci�n de hacer que el chavismo cumpla lo que firma", sentencia el analista pol�tico Enderson Sequera.
"Hemos establecido una agenda de trabajo con metas claras y verificables", certific� por su parte Jorge Rodr�guez en el comunicado hecho p�blico por el Parlamento chavista. La primera reuni�n cara a cara se llevar� a cabo la semana que viene.
Los diputados elegidos por el lado oficialista son Jorge Arreaza (excanciller y familia de Hugo Ch�vez), Ana Mar�a San Juan (ministra de Educaci�n Universitaria), Am�rica P�rez y Pedro Infante (vicepresidentes de la AN chavista) y G�nesis Garvett.
En la delegaci�n opositora, junto a Figuera, participan Ram�n L�pez, Miguel Matheus y Jorge Mill�n (dirigentes de Primero Justicia) y Sergio Vergara y Marco Aurelio Qui�ones (Voluntad Popular).
